Chuparse el dedo y el chupete: ¿cuándo deben preocuparse los padres?
Un hábito común para calmarse
Chuparse el dedo o el chupón es una conducta normal para calmar a los bebés y a los niños pequeños. El efecto en los dientes depende de la frecuencia, la intensidad y el tiempo que dure el hábito. Si se prolonga, puede afectar la posición de los dientes y el desarrollo de la mordida, sobre todo cuando se acercan los dientes permanentes.
Hable del hábito en las visitas dentales de su hijo. Muchos niños lo dejan por sí solos, pero si persiste alrededor de los tres años o causa cambios visibles en la mordida, vale la pena conversarlo de forma individual.
Apoyo en lugar de castigo
Elogie los periodos en que no se chupa el dedo y busque las situaciones que lo provocan, como la hora de dormir o el estrés. Las metas graduales y otras rutinas que lo reconforten pueden ayudar. Evite avergonzarlo, amenazarlo o usar métodos dolorosos; lo que importa es que su hijo esté listo.
Use chupones adecuados para la edad según las indicaciones y nunca los moje en azúcar ni miel. Cortar o dañar un chupón para que el niño deje de usarlo puede ser peligroso. Mejor pida a su dentista pediátrico estrategias seguras.
Cuándo pedir más ayuda
Una mordida abierta, cambios en el habla o dificultad para dejar el hábito son motivos para pedir consejo. Su dentista puede evaluar el desarrollo y recomendar si lo apropiado es observar, dar apoyo conductual u otra intervención. Una orientación temprana puede hacer la transición más fácil para toda la familia.
¿Tiene preguntas sobre su propio cuidado? El equipo de Silverlake Dental Group con gusto le ayudará: llámenos al 323-922-6016 o solicite una cita.
Este contenido es solo para información general y no constituye consejo dental ni médico. Hable con un profesional de la salud calificado sobre su situación. Si tiene una emergencia médica, llame al 911.